top of page

Revelando su respuesta al trauma: abrazando la luz curativa

Bienvenida Tal Como Eres

Hola, querida. Pasa, pasa. Busca un lugar cómodo. Ay, lleva toda la mañana lloviendo tan suavemente afuera de mi ventana, y hay una calidez tan tranquila aquí dentro, espero que tú también la sientas. Yo aquí, tomando mi cafecito, honestamente. Vamos a hablar de algo bastante delicado hoy, algo que muchos de nosotros llevamos, sabes, sin entenderlo del todo: esas hebras sutiles del

trauma

que como que se entretejen en nuestras vidas. Y está bien si esa palabra se siente un poco pesada. Solo déjala estar. Estamos aquí simplemente para observarla, juntas, con amabilidad. Y apenas estamos comenzando este viaje tan sagrado de mirar hacia adentro.

Aquí no hay juicio. En serio. Ni por lo que has vivido, y ciertamente no por cómo tu hermoso y brillante sistema aprendió a protegerse. Porque de eso es de lo que realmente estamos hablando, ¿no? La sabiduría profunda y ancestral de nuestro cuerpo, siempre intentando mantenernos a salvo. Así que solo respira. Por un momento. Siente tu respiración entrando y saliendo, un ritmo suave, justo aquí, justo ahora. Estás exactamente donde necesitas estar.

Comprendiendo Tu Energía

Cuando me siento con mis clientes, lo que realmente hacemos, casi siempre, es sintonizar ese zumbido silencioso debajo de la superficie. Es tu sistema nervioso, verás. Siempre trabajando para mantenerte a salvo. Y durante tanto tiempo, simplemente hemos etiquetado esas reacciones automáticas como "luchar, huir, paralizarse o complacer". Pero son mucho más que etiquetas, ¿verdad? Son como ecos, ¿sabes? Ecos de momentos en los que todo tu ser necesitó protegerse. Por eso, comprender tu

respuesta

única al estrés, a la amenaza percibida, es honestamente el primer paso para realmente

desvelar

las cosas. Es una forma de decir: "Ah, te veo, pequeña". Y eso es muy importante.

Y luego están los chakras. Yo los veo como estas pequeñas ruedas giratorias de energía, justo a lo largo de tu columna vertebral. Son como antenas, en realidad, simplemente captando el mundo. Y a veces retienen esos ecos, esos momentos de protección. Si alguna vez has sentido un nudo persistente en la garganta cuando intentas decir tu verdad, o una opresión en el vientre que simplemente no te suelta... ahí es a menudo donde vemos la huella energética de un viejo

trauma

. Tuve una clienta una vez, hace años, que lo describió como una "roca" literal en su plexo solar. Y sabes, no es una debilidad. Es solo información. Una señal desde lo más profundo, pidiendo tu tierna atención.

Pero muy a menudo, no sabemos realmente cómo escuchar estas señales, ¿verdad? Intentamos apartarlas. O fingimos que no están ahí. Porque se siente más fácil, quizás. O más seguro. Pero en mi experiencia, cuanto más nos inclinamos a la conciencia de estos patrones, cuanto más nos permitimos realmente sentirlos... más espacio creamos para una profunda

sanación

. Y eso es realmente lo que anhelamos, ¿no es así? Una suavidad. Una sensación de volver a alinearnos con nuestro verdadero ser. Como encontrar el camino a casa.

Una Práctica Para Este Momento

Entonces, por un momento, donde quiera que estés... ¿podemos simplemente hacer una pausa? No tienes que hacer nada grande. Solo siente tus pies en el suelo. O la silla debajo de ti. Quizás toma una respiración muy lenta, justo hasta tu vientre. Y luego suéltala, un suspiro suave, sin forzar nada. Observa si hay alguna tensión que estás conteniendo. Sin juicio. ¿Está en tus hombros? ¿En tu mandíbula? ¿En tu pecho?

E imagina, si puedes, una suave y cálida

luz

descansando gentilmente sobre ese lugar. Como un pequeño toque. Una dulce invitación a suavizar. No a forzarlo, ojo. Solo a estar presente con ello. No se trata de hacerlo desaparecer. Se trata simplemente de reconocerlo. Un momento tranquilo de tierno cuidado. Solo para ti. Ve si puedes sentir cómo esa amplitud se expande, aunque sea un poquito. Porque ahí es donde comienza el verdadero trabajo. Honestamente. Ahí es donde reside la verdadera

sanación

.

Permiso Para Ser Humana

Me he sentado con tantas almas hermosas, honestamente, que se sienten tan avergonzadas de sus

respuestas al trauma

. "¿Por qué siempre huyo del conflicto?" o "¿Por qué me quedo bloqueada cuando las cosas se ponen intensas?", me preguntan. Y yo siempre digo, ese es tu brillante sistema, haciendo exactamente lo que le enseñaron a hacer para mantenerte a salvo. No hay una forma "incorrecta" de haber respondido. Ni entonces. Ni ahora.

De hecho, déjame decirlo de otra manera. No solo está bien. Es

necesario

permitir el desorden de este viaje. Incluso darle la bienvenida. Porque en ese desorden, sabes, siempre hay una fuerza silenciosa. Una profunda resiliencia, esperando ser redescubierta. Un dulce

desvelamiento

de quién eres realmente, debajo de todas esas capas de protección.

¿Y la sanación? Ay, mi querida. No es lineal. Para nada. No es un camino recto de A a B. A veces se siente como dos pasos hacia adelante, uno hacia atrás, quizás un pequeño desvío. Y luego simplemente te sientas un rato porque estás cansada. Y todo eso está bien. Es solo parte del viaje humano. Parte de tu propio despliegue. Todos estamos aprendiendo, siempre. Nunca se detiene realmente, ¿verdad?

Avanzando en la Luz

Así que, mientras cerramos suavemente nuestro tiempo juntas hoy, recuerda esto: tú no eres tu

trauma

. Eres mucho más. Eres el espacio sagrado dentro de ti que lo contiene todo, y aún anhela la totalidad. ¿Y el camino hacia adelante? No se trata de borrar el pasado. No. Se trata de traer más conciencia, más tierna atención a tus patrones de

respuesta

. Y luego elegir, desde un lugar de profundo amor y autocompasión, ofrecerte una historia diferente.

Honestamente, una historia de recordar. Una historia de regresar a tu armonía innata. Una historia de caminar hacia adelante en una tranquila e inquebrantable

luz

. Simplemente estamos invitando a la alineación, a un suave recuerdo de tu verdadera naturaleza. ¿Puedes sentir eso? Ese suave despertar, sabes, como el primer indicio del amanecer rompiendo sobre una montaña. Siempre está ahí, esperándote. Siempre. Honestamente, siempre.

Comentarios


bottom of page